Convierte tu casa en un hogar sostenible.

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¡Por fin es primavera! Llega la época de flores, mejoran las temperaturas, con eso llegan los alquileres vacacionales, el uso del aire acondicionado, y un consumo en la vivienda por lo general bastante mayor. Esto, combinado con el hecho de que la mayoría de casas de diseño tradicional en España son poco sostenibles, significa que los meses de mayor consumo no son solo un problema para el medioambiente, sino un gasto considerable para el usuario.

Hoy en día el CTE (Código Técnico de Edificación) obliga a las nuevas viviendas a ser mucho más eficientes y sostenibles, pero ¿qué pasa si tu vivienda está construida antes del 2007 y quieres vivir de modo sostenible? ¿Tienes que meterte en una reforma de miles de euros para modificar tu hogar? La respuesta, afortunadamente, es no. Hay muchas cosas que podemos cambiar sin hacer un desembolso enorme, y que pueden suponer un cambio muy agradable tanto para nuestro bolsillo como para el medio ambiente.

Cambios en el consumo diario.
Pequeños cambios para tu hogar.
Electrodomésticos y dispositivos electrónicos.
Ahorro de agua.

Mano sosteniendo una planta. Símbolo de sostenibilidad.

Cambios en el consumo diario.

Ya solo con separar y reciclar la basura (envases, vidrio, aceite, papel y cartón, pilas y baterías) estamos mejorando la sostenibilidad de nuestro hogar, pero podemos hacer mucho más. Podemos reducir el consumo de plásticos llevándonos nuestras propias bolsas al supermercado e intentando no comprar productos con envases innecesarios. Esto es más sencillo en las tiendas y mercados locales que en los grandes supermercados, así que además de ayudar al medio ambiente, estarás contribuyendo a ayudar al pequeño comercio en tu ciudad.

En cuanto a productos de limpieza, hay muchos detergentes y jabones que se pueden preparar con productos como bicarbonato, vinagre blanco o zumo de limón; tan efectivos como un detergente comprado en el supermercado, y muchísimo menos contaminante.

También es importante hacer un consumo responsable de la ropa; comprar de modo local, reutilizar antes de desechar, y buscar calidad antes que cantidad.

Por último, siempre puedes cultivar tus propias plantas (desde plantas aromáticas como la albahaca, que requiere muy poco cuidado, hasta frutas y verduras), lo que a la larga es mucho más económico y sostenible para ti, y hacer cambios en tu día a día como coger la bicicleta en lugar del coche, si vives cerca del trabajo.

Mesa de trabajo. Hogar sostenible.

Pequeños cambios para tu hogar.

Uno de los pasos más sencillos para tener un hogar sostenible es cambiar tus bombillas por unas LED de bajo consumo, que duran hasta 70.000 horas y no contienen elementos tóxicos, además de utilizar entre un 50% y un 80% menos de energía para la misma cantidad de luz.

Si tienes que repintar alguna habitación, asegúrate de que la pintura es ecológica, elaborada con sustancias vegetales, que no contenga ni petróleo ni sintéticos y sea biodegradable.

Si te puedes permitir una pequeña reforma, empieza por el aislamiento de las ventanas; el sellado de las juntas y las ventanas de vidrio doble te pueden ahorrar hasta un 50% de calefacción. Y hablando de calefacción, recuerda: En verano, la temperatura ideal es de 25ºc, mientras que en invierno ronda entre los 19ºC y los 21ºC.

Electrodomésticos modernos y sostenibles.

Electrodomésticos y dispositivos eléctricos

A la hora de comprar un nuevo electrodoméstico, asegúrate de que la etiqueta energética sea de clase A; estos reducen el gasto energético hasta un 80%, y pueden suponer un ahorro de hasta 600 euros durante su vida útil. Si además tu electrodoméstico tiene un sistema de domótica y puede ser programado, puedes hacer que funcione en momentos en los que el precio de la energía es menor.

Además, asegúrate de mantener los dispositivos eléctricos apagados completamente cuando no estén en uso, ya que la función standby también consume. Del mismo modo, aunque el consumo de un cargador enchufado es muy pequeño, siempre es mejor desenchufarlo para ahorrar algo de energía.

Gota de agua en planta. Ahorro de agua y sostenibilidad.

Ahorro de agua.

Además de cerrar el grifo a la hora de enjabonar platos, afeitarte o lavarte los dientes, lavar las verduras en un recipiente en lugar de bajo el grifo, o ducharte en lugar de bañarte, hay muchos arreglos que puedes hacer en casa para reducir tu consumo de agua.

Puedes instalar un difusor en la alcachofa de ducha, que reduce el consumo a la mitad, o añadir una bolsa para recoger el agua fría de la ducha; el tiempo que esperamos a que se caliente el agua puede gastar hasta diez litros diarios, dependiendo del calentador.

También puedes añadir una cisterna de doble descarga en el inodoro, y un aireador de grifo, que mezcla agua con aire; ambos pueden reducir el consumo de agua hasta en un 50%.

Como puedes ver, hacer tu día a día más sostenible y reducir el consumo no es difícil. Todo empieza con pequeños cambios en el día a día que pueden conseguir una transformación mucho mayor. Claro que si buscas otro tipo de cambio, y quieres una casa nueva (y sostenible) te invitamos a que eches un vistazo a nuestra selección de casas de obra nueva y dejes que nuestros expertos en Inmokea te ayuden a encontrar lo que estás buscando.
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